El embajador de Irán en España, Hassan Ghashghavi, evitó darle la mano a la reina Letizia este jueves, durante una ceremonia en la que los reyes recibieron a los miembros del Cuerpo Diplomático acreditado en España, un evento que se realiza todos los años en el Palacio Real.
En un video que fue ampliamente difundido en los medios españoles y en las redes sociales, y que causó mucha polémica, se puede al embajador estrechándole su mano al rey Felipe VI. Luego, cuando llega el momento de saludar a Letizia, se lleva la mano al pecho y realiza una leve inclinación de su cabeza. La reacción de la reina fue seguir el recorrido del embajador con una mirada fija.
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La actitud del Ghashghavi para con Letizia fue considerada como un desplante por algunos medios españoles y usuarios de las redes sociales. Sin embargo, lo ocurrido en el Palacio Real tiene una explicación cultural y religiosa.
Desde el triunfo de la revolución islámica de 1979 en Irán, los hombres tienen prohibido dar la mano a las mujeres en público. Por tal motivo, Ghashghavi evitó el saludo protocolar para con la reina.
El descargo de la embajada iraní en España
Tras el episodio, la Embajada de la República Islámica de Irán en Madrid lamentó que se haya interpretado como un desaire hacia la reina la actitud de Ghashghavi.
Según informó La Vanguardia, la representación diplomática explicó que, tal como ha ocurrido en el pasado, en lugar de estrecharle la mano, el embajador se dirigió a la reina de manera protocolaria poniendo las manos en el pecho "como es tradición en el ceremonial de la República Islámica".
"Este saludo se basa en antiguos y conocidos principios ceremoniales de Irán en todas las recepciones de todo el mundo", recordó la embajada. Y detalló que "al confirmar la asistencia del embajador al acto, advirtió a protocolo de la Casa Real de que el saludo a la reina Letizia se haría frente a ella" y que por temas protocolarios "no se puede estrechar la mano de Su Majestad la Reina".
En Irán está prohibido el contacto entre hombres y mujeres en público, salvo que se trate de la respectiva esposa o familiares.