Un corredor italiano de 26 años fue asesinado por un oso al costado de una montaña en una ruta de senderismo del norte de Italia. Se trata de un hecho inédito en el país ya que es la primera muerte de este calibre y los vecinos piden que se sacrifique al animal.
La víctima, identificada como Andrea Papi, estaba corriendo por una zona de bosques y montañosa cerca del pueblo de Caldes, de repente se cruzó el animal y ocurrió la tragedia. Fue encontrado por rescatistas luego de que su familia haya alertado por su ausencia durante un largo rato.
El cuerpo presentaba profundas heridas en el estómago, los brazos, el cuello y los brazos provocadas por un ataque. La autopsia dio como resultado que durante el fuerte ataque estaba vivo e intentó defenderse con los bastones.
El responsable de la Selvicultura de Male, Fabio Angeli, explicó cómo se había dado: “Las huellas del encuentro con el oso parten de la localidad de Crocifisso, debajo de Pra del Conz, a 1200 metros de altitud. Andrea corrió por el camino del bosque, pero de repente tomó dos curvas, por la escarpa”.
“Las huellas de sangre y maleza revuelta continúan durante 150 metros, en una zona intransitable por el apiñamiento de ramas, hasta el tronco donde lo encontramos”, concluyó.