La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) denunció "graves violaciones" y posibles "ejecuciones extrajudiciales" en Perú. El informe, que se difundió este miércoles, investigó la represión policial a las protestas que se realizaron en el país entre el 7 de diciembre de 2022 y el 23 de enero pasado.
La organización regional sostuvo que durante ese período se registraron sucesivas situaciones de violencia "no protegidas por el derecho a la protesta". Las movilizaciones comenzaron luego de que el presidente Pedro Castillo fuera destituido y reemplazado en el cargo por Dina Boluarte.
El informe señaló que en las ciudades de Lima, Ica, Arequipa y Cusco se registró un uso "desproporcionado, indiscriminado y letal de la fuerza". Esto se confirmó por el alto número de personas fallecidas y heridas en la parte superior del cuerpo por impactos de armas de fuego, entre otros factores.
Según la CIDH, por la ubicación de un número importante de víctimas se concluye que las mismas ni siquiera estaban participando de las protestas o se encontraban en las inmediaciones. Estas muertes "podrían constituir ejecuciones extrajudiciales" que, dadas las circunstancias, podrían calificarse como una "masacre".
Protestas en Perú 03-05-23
Télam
Aunque el trabajo no hace un balance de muertos, otro informe presentado la semana pasada por Human Rights Watch (HRW) habla de 49 fallecidos de forma directa, entre ellos ocho niños, según se desprende de cifras provistas por la Defensoría del Pueblo.
La CIDH recomendó al Estado peruano "reparar integralmente a las víctimas de violaciones de derechos humanos en el contexto de las protestas sociales. Esto exige que se investigue, juzgue, y sancione a todas las personas que puedan resultar responsables por violaciones de derechos humanos", concluyó.