Historias mínimas de las selecciones que jugaron una sola Copa del Mundo

Una colonia neerlandesa, la histórica participación de Cuba, las presiones de la dictadura de Mobutu a Zaire, y la estrategia económica jamaiquina para llegar a Francia 98.

Un total de 20 selecciones participaron de una sola Copa del Mundo en su historia. Dentro de ese grupo, hay cuatro países que llamaron la atención por hechos extra futbolísticos, que encierran cuestiones insólitas, humanitarias y geopolíticas. Sí, lejos de la gloria, pero aferrados a esa única actuación que dejó una huella. Ellas son las intervenciones de Indias Orientales Neerlandesas y Cuba en Francia 1938, de Zaire en Alemania 1974 y de Jamaica en Francia 1998.

Indias Orientales Neerlandesas: una colonia en Francia 1938

El primer participante asiático de la historia de los mundiales fue una colonia. Llegó a formar parte de la edición de Francia 1938, luego de que Japón desertara la chance de jugar un partido para determinar al representante de Asia.

Indias Orientales Neerlandesas 1938

Una vez confirmada la clasificación, apareció un problema: el país insular tenía dos federaciones de fútbol, una representaba a los neerlandeses que vivían allí y otra a los nativos. ¿Cómo se resolvió? Se armó un combinado mixto. Eso generó roces y, según la web de la FIFA, "algunos futbolistas autóctonos se negaron a jugar para los señores coloniales".

Luego de un extenso viaje en barco, el seleccionado llegó a Francia y debutó el 5 de junio de 1938, en Reims, ante Hungría: recibió una paliza, ya que perdió 6-0 con el elenco que luego sería subcampeón de Italia. Fue la única participación bajo esta denominación, luego de la Segunda Guerra Mundial, el país lograría la independencia en 1949 y adoptaría el nombre de Indonesia.

WC 1938 Hungary vs. Dutch East Indies 6-0 (05.06.1938) (re-upload)

Cuba: el milagro caribeño en Francia 1938

Los deportes principales en Cuba son el beisbol y el boxeo. Sin embargo, tuvo una participación histórica en Francia 1938 y fue la revelación del torneo. Es que el equipo caribeño terminó en el séptimo lugar tras una épica victoria ante Rumania en la primera ronda.

El seleccionado cubano junto a Brasil fueron los únicos representantes americanos en el tercer mundial. ¿Qué ocurrió con el resto? Debido a que la FIFA no cumplió con su promesa de darle la sede a la Argentina, la AFA generó un boicot al que se plegó Uruguay y el resto de los países de América del Norte y Centroamérica renunciaron por cuestiones económicas.

Cuba en Francia 1938

El 5 de junio de 1938, en Toulouse, Cuba logró lo impensado: igualó 3-3 con Rumania en el alargue. Cuatro días después se recurrió a un desempate, ya que en ese tiempo no se utilizaba la definición por penales. Nuevamente en el estadio Chapou se enfrentaron ambos equipos y los cubanos se impusieron 2-1 con goles de Héctor Socorro y Tomás Fernández. Sí, una hazaña para el fútbol caribeño.

Fue un triunfo épico que generó un desgaste físico importante. A los tres días, debieron enfrentar a la Selección de Suecia, que llegó descansada y apabulló a los caribeños: fue 8-0 en Antibes. Más allá de la goleada sufrida, la incursión cubana quedó en la historia y, hasta el momento, no pudo volver a clasificar a un mundial.

Cuba 3:3 Rumanía / Cuba 2:1 Rumanía (octavos de final Francia 1938)

Zaire: un acto de rebeldía en Alemania 74

La única participación de Zaire en la Copa del Mundo se recuerda por una situación puntual, que a más de 48 años sigue siendo motivo de burla. En el partido ante Brasil, disputado el 22 de junio de 1974 en Frankfurt, el defensor Ilunga Mwepu tuvo una reacción insólita: el árbitro rumano Nicolae Rainea sancionó un tiro libre en favor de la Canarinha y cuando hizo sonar su silbato, Mwepu dejó la barrera, corrió con ferocidad y pateó la pelota lo más lejos posible. Una acción que sorprendió a todos los presentes y también a los televidentes.

“Antes del partido unos hombres vinieron a hablar con nosotros. Se presentaron como la guardia presidencial de Mobutu. Él, les había enviado para mandarnos un mensaje. Cerraron el hotel para asegurarse que no hubiera testigos y nos amenazaron. Nos dijeron que si perdíamos por cuatro goles o más ante Brasil, ninguno de nosotros podría volver a casa”, le relató Mwepu a la revista Panenka en 2014 acerca del episodio vivido.

Zaire en Alemania 1974

Zaire vivía bajo la dictadura militar de Mobute Sese Seko, que entre otras determinaciones polémicas le cambió el nombre al país, así la República Democrática del Congo pasó llamarse Zaire desde 1971 hasta 1997.

El plantel de Zaire se encontraba incómodo al igual que su población. Entonces, Mwepu buscó la manera de ser expulsado para liberarse y a la vez rebelarse a las presiones: "Lo hice a propósito. Por supuesto que conocía las normas del juego. No tenía ninguna razón para continuar jugando (...) Intentaba forzar mi expulsión, pero el árbitro no fue severo conmigo y sólo me mostró una tarjeta amarilla”.

Pasaron casi cinco décadas y la jugada sigue siendo un ejemplo de burla, aunque en realidad demuestra desconocimiento sobre la situación de un equipo que representó a una población suprimida. "Los jugadores brasileños se reían, pensaban que era divertido. Los aficionados también. Me sentía muy enfadado con ellos en ese momento. No sabían la presión que estábamos sufriendo nosotros", explicó el protagonista de la jugada. Así, Zaire se fue de Alemania con tres derrotas, no convirtió goles y sufrió 14. Y, según Mwepu, con la sensación de volver a su país con temor.

Brazil -- Zaire, 1974. Nwepu Ilunga.flv

Jamaica en Francia 1998: al ritmo de los Reggae Boyz

Adopt a player, así se llamó el programa que creó el entrenador brasileño René Simoes. Consistió en que las empresas locales pagaran mil dólares a un jugador a cambio de publicidad de su negocio. De esta manera, se logró financiar la participación de los futbolistas en el seleccionado. Es que la mayoría trabajaban en hoteles, sólo algunos eran profesionales en el exterior como Deon Burton, Paul Hall y Fitzroy Simpson, que jugaban en Inglaterra.

“Fuimos al gobierno a pedir dinero para ir a jugar a Brasil y nos dijeron, 'no hombre, estás cometiendo un error y qué pasa si no calificas para 1998. Nuestra credibilidad caerá y nunca seremos reelegidos'. Así que teníamos que patrocinar a los jugadores y en 30 días teníamos a todos los jugadores patrocinados en el programa que armé", explicó Simoes al diario Jamaica Observer.

Jamaica en Francia 98

Las carencias económicas de la Federación Jamaiquina eran evidentes, si hasta al propio técnico le llegaron a deber nueve meses de salario y pensó en volverse a Río de Janeiro. Sin embargo, siguió adelante en busca de una quimera: la clasificación a Francia 1998. Él un hombre de mucha fe, creyó en sus jugadores y generó confianza en un plantel semiamateur, que terminó tercero detrás de México y EE.UU.

Jamaica le aportó carisma y color a Francia 98. Más allá de que también debutaron Croacia, Japón y Sudáfrica, las miradas se posaron sobre los caribeños. Compartieron el grupo H con la Selección argentina que dirigió Daniel Passarella más los croatas y nipones. Con la Albiceleste sufrió un 5-0 en el Parque de los Príncipes de París, con tres goles de Gabriel Batistuta y dos de Ariel Ortega. Pero en la última fecha se llevaron una victoria: 2-1 a los asiáticos con un doblete de Theodore Whitmore.

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