Daniel Passarella, campeón del mundo en 1978 y considerado uno de los mejores futbolistas de la historia nacional, padece una dura enfermedad neurodegenerativa, similar a la que atravesó su padre.
Daniel Passarella, campeón del mundo en 1978 y considerado uno de los mejores futbolistas de la historia nacional, padece una dura enfermedad neurodegenerativa, similar a la que atravesó su padre.
Según consignó Olé, ya no puede manejarse en soledad y quienes lo acompañan, en general, son sus hijos o alguno de sus amigos. Además, detallaron que el estado de la enfermedad, parecida a la ELA (esclerosis lateral amiotrófica) es muy avanzado, por lo cual su familia lo visita constantemente.
Algunos de los paseos que realiza son dentro del barrio de San Isidro, donde vive actualmente o bien, bajo supervisión, viaja a Chacabuco.
Entre los síntomas que marcan el deterioro del exfutbolista de 69 años son olvidarse direcciones o bien perder la orientación. Estos signos habrían comenzado hace tres años y, dado que se trata de una afección degenerativa, fueron empeorando con el tiempo.
Si bien estaba la chance de que volviera a dirigir, desde el entorno familiar aseguran que quien supo ser uno de los mejores defensores centrales de la historia argentina no se encuentra en condiciones.