La Cámara Federal revocó el sobreseimiento al presidente Javier Milei en la querella por injurias que le hizo el periodista Jorge Fontevecchia, dictado por el juez del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nro. 2 de la Ciudad de Buenos Aires, Sebastián Ramos. Además, apartó al magistrado de la causa.
Ramos había manifestado en su fallo del 10 de octubre que "no había delito" por considerarlo "un tema de interés público", por lo que las expresiones del mandatario "están exentas de tipificación penal y amparadas por la libertad de expresión", interpretación habitualmente usada cuando se trata de funcionarios públicos pero no en casos de periodistas. Ante esto, el doctor Eduardo Farah declaró la nulidad de la decisión por "haber anticipado opinión sobre el fondo".
El director de Perfil pidió una condena por injurias por las expresiones que utilizó Milei para referirse a él, como "quebrador serial", "como no cambia el modelo de negocio sigue quebrado", "vive de la pauta", "es parte de la casta", "empresario prebendario", "periodista ensobrado", "todos cómplices de este sistema que se alían para mantener un modelo de decadencia donde la cara más visible son los políticos", "esta camino a la quiebra" y "ya quebró una vez, lo salvó un empresario; después lo salvaron los políticos, pero ahora como no tiene pauta, va a la quiebra".
Además de lo referido a su profesión, el Presidente lanzó agravios personales al llamarlo "Tinturelli" y "carmeleado que da miedo" en una entrevista en Neura realizada en abril.
La defensa del periodista sostuvo en su apelación que se trató de un fallo "arbitrario y falto de motivación válida" y que el juez utilizó argumentos de fallos (entre ellos el Fallo Kimel c/ Argentina de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y otros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación) en los que se protege al periodismo frente a querellas por injurias y calumnias iniciadas por funcionarios públicos, no al contrario.