La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) advirtió que un asteroide podría impactar contra la Tierra para el año 2182. El posible impacto en la superficie terrestre equivaldría a 22 bombas atómicas.
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) advirtió que un asteroide podría impactar contra la Tierra para el año 2182. El posible impacto en la superficie terrestre equivaldría a 22 bombas atómicas.
El asteroide llamado "Bennu" fue descubierto en el 1999 y está calificado como "potencialmente peligroso".
Tras solicitar ayuda desde la NASA al Vaticano para poder destruir el asteroide Bennu, la agencia estadounidense continúa monitoreando posible amenazas como en el pasado ocurrió con la misión para desviar la trayectoria del cometa "Dart" en septiembre de 2022.
Si bien la amenaza no es inmediata, desde la NASA continúan vigilando la trayectoria del asteroide, que tiene un tamaño de 500 metros, pesa más de 60 mil kilos.
"Sin dudas, Bennu es uno de los asteroides más peligrosos conocidos actualmente, porque si choca con la Tierra, causaría una perturbación en todo el planeta”. Pese a la preocupación, la posibilidad de que impacte en nuestro planeta es bastante improbable (1 entre 2.700, entre los años 2175 y 2199). Pese a esto, los especialistas están atentos a su rumbo.
En 2016, la NASA envió la sonda OSIRIS-REx mapas detallados de su superficie y recolectó muestras del asteroide Bennu. "El análisis de cualquier material orgánico que se encuentre en Bennu proporcionará a los científicos un inventario de los elementos que existieron durante el inicio del sistema solar", explicaron desde la Administración.
Las muestras aterrizarán en la tierra el próximo 24 de septiembre, desde la NASA explicaron que "estamos a sólo unas semanas de recibir una parte de la historia del sistema solar en la Tierra, y esta exitosa prueba de caída garantiza que estamos listos".
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) realizó un importante hallazgo en Marte que cambia todo lo que se conocía en este planeta. El rover Curiosity logró escalar parte de una pendiente del Monte Sharp y encontró rastros de grandes lagos y otros cuerpos de agua que dejaron de existir hace tres mil millones de años. Los especialistas que están a cargo de esta misión se mostraron sorprendidos y entusiasmados con los datos obtenidos en esta expedición.
Los expertos de la NASA descubrieron gracias a las imágenes aportadas por este robot, los restos erosionados producto del abanico de flujo de escombros. Este fenómeno consiste en un tipo de erosión por el que las rocas circulan de arriba hacia abajo y quedan depositadas de esa forma. Confían los científicos que este evento podrá explicar algunos eventos sucedidos en Marte y también en la Tierra.
En una cresta creada por la erosión de barro y rocas, esta misión pudo encontrar rastros de lo que hace miles de millones de años pudo haber sido un lugar donde se alojaba el agua en la etapa húmeda del planeta rojo. El rover había explorado esta zona pero no había encontrado información novedosa, hasta que logró superar estas rocas y reunió datos más que valiosos. durante 11 días pudo registrar y fotografiar la superficie de lugar.
El científico del proyecto Curiosity, Ashwin Vasavada, quien trabaja en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en el sur de California, comentó: "Después de tres años, finalmente encontramos un lugar donde Marte permitió al Curiosity acceder de forma segura a la empinada cresta". Además agregó: “es emocionante poder extender la mano y tocar rocas que fueron transportadas desde lugares elevados en el Monte Sharp que nunca podremos visitar con Curiosity".