El Presidente Alberto Fernández realizó el discurso que inaugura las 141° sesiones ordinarias en el Palacio Legislativo y subrayó: "Somos uno de los países que más creció en los últimos años y lo volveremos a hacer en 2023".
El Presidente Alberto Fernández realizó el discurso que inaugura las 141° sesiones ordinarias en el Palacio Legislativo y subrayó: "Somos uno de los países que más creció en los últimos años y lo volveremos a hacer en 2023".
Además de agradecerle a Sergio Massa por incorporarse al Gabinete y afrontar los vaivenes económicos del país, también realizó un repaso de las alentadoras estadísticas del sector productivo.
"En 2022, la actividad industrial mostró un crecimiento del 4.5% y un 12,1% comparado con 2019", analizó, a la vez que agregó que "se registraron 15 meses de subas continuas, alcanzando el nivel más alto desde junio 2018".
En la misma línea, el mandatario explicó que se acumulan "29 meses consecutivos de expansión, registrando más de 86 mil nuevos puestos de trabajo con relación a diciembre de 2019".
Alberto Fernández no escatimó palabras e hizo un apartado para el sector agropecuario, fuertemente golpeado producto de las severas sequías que azotaron a nuestro país. "Ante estas dificultades climáticas, el Estado ha dispuesto un conjunto de instrumentos para apoyar a los productores más afectados, como lo hacemos con todos los sectores de nuestra economía", indicó.
No obstante, destacó que se trató de un año récord para el área:
Por otro lado, el mandatario habló sobre la economía del conocimiento, la cual según él, "constituye uno de los sectores más dinámicos y promisorios, y que no ha parado de crecer desde diciembre de 2019".
"Hoy ya es el 3° sector exportador del país. Creamos el Régimen de Fomento de Inversiones para exportaciones de la economía del conocimiento. Se introdujeron estímulos fiscales y beneficios sobre los incrementales de exportación", manifestó Alberto Fernández.
Durante la apertura de la asamblea legislativa en el Congreso, el presidente Alberto Fernández habló sobre el atentado contra Cristina Kirchner y lo describió como "uno de los episodios más desgraciados" de los últimos meses.
En la misma línea, con fuerza reclamó: "Vuelvo a exigir a la Justicia que profundice la investigación. Pedimos que juzgue y condene a los autores materiales e intelectuales del intento de homicidio".
En medio de una fuerte ovación por parte de gran mayoría del recinto, también pidió "que la justicia actúe con la misma premura con la que archiva causas en las que jueces, fiscales o empresarios poderosos asoman como imputados".
Sus declaraciones hacen referencia, entre otras situaciones, a las acciones del ministro de Seguridad y Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, Marcelo D'Alessandro, al cual se lo vinculó con el empresario Marcelo Violante y con el vocero de la Corte Silvio Roble a partir de la filtración de unos polémicos chats.
En relación al intento de magnicidio de la vicepresidenta, uno de los principales apuntados es Nicolás Caputo, dueño de Caputo Hnos, compañía que realizó transferencias millonarias a Jonathan Morel, líder de Revolución Federal. El imputado argumentó que el dinero estaba dirigido a su carpintería por un pedido particular de la empresa y negó vínculos con el atentado.
Caputo era uno de los principales funcionarios de la gestión de Mauricio Macri, mientras que Jonathan Morel y otros tres integrantes de Revolución Federal están procesados en una causa en la que se investiga a una asociación que buscó imponer sus ideas o "combatir las ajenas por la fuerza o el temor".
El juez consideró en su momento que la causa debía tramitar junto a la investigación que lleva adelante su colega María Eugenia Capuchetti por el atentado contra Cristina, pero los casos siguen separados. La unificación de las causas es reclamada por Fernández de Kirchner, al considerar los vínculos que podrían unir a Revolución Federal con los procesados por el intento de homicidio en su contra.