

Marte en Aries y el fin de Mercurio retrógrado traen una energía renovada a este período para reflexionar, pero también para materializar los planes en un contexto de oportunidades y expansión.






La energía del tercer signo de agua configura el mes astrológico y lleva la sensibilidad a su máxima expresión. Son semanas para conectar con nuestras emociones más profundas.