Desde 1950, se han producido más de 8.000 millones de toneladas de plástico de todo tipo en el mundo. ¿Cómo parar estas cifras? El reciclaje del mismo es esencial, al igual que lo es la concienciación por parte de las instituciones, empresas y la sociedad en general.
El plástico, presente en numerosos productos, está compuesto por polímeros de resinas y sustancias que provienen del petróleo que se moldean a partir de la presión y el calor. Aunque pueden ser naturales si proceden de materias primas vegetales, son los sintéticos los más extendidos.
El reciclaje del plástico es clave para reducir su impacto en los ecosistemas, especialmente en los océanos. Reducir el consumo de envases, utilizar bolsas reciclables y reciclar plástico, es clave para ayudar al planeta. Y es que cada minuto se compran un millón de botellas de plástico y, al año, se utilizan 500.000 millones de bolsas. Anualmente, ocho millones de toneladas acaban en los océanos.
Cuáles son los tipos de plásticos que se pueden reciclar
Elaborados a partir de compuestos derivados del petróleo, el gas natural o el carbón, estos plásticos cuentan con numerosos tipos, pero hay cuatro que podrían denominarse como principales:
- Polietileno (PE). Presente en bolsas de plástico, láminas y películas de plástico, contenedores, microesferas de cosméticos y productos abrasivos.
- Polyester (PET). Lo incluyen las botellas, los envases o la ropa.
- Polipropileno (PP). Forma parte de los electrodomésticos o las piezas de los vehículos.
- Cloruro de polivinilo (PVC). Presente en las tuberías, las válvulas o las ventanas.
Cómo se recicla el plástico
Al igual que ocurre con materiales como el vidrio o el papel y el cartón, para reciclar plástico se siguen varias fases: