
El Papa llegó a la Catedral de Montevideo
El papa León XIV participa de la celebración de las Vísperas en la Catedral Metropolitana de Montevideo, junto a obispos, sacerdotes, religiosos y seminaristas uruguayos.
Histórica llegada a Sudamérica
En una multitudinaria jornada en Montevideo, el Pontífice fue recibido por el presidente Yamandú Orsi, recorrió las calles en el Papamóvil, brindó su primer discurso sobre la convivencia y la vida en la Plaza Independencia y encabezó la oración vespertina en la Catedral.
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El papa León XIV aterrizó este viernes a las 16.20 en el Aeropuerto Internacional de Carrasco a bordo de un vuelo de ITA Airways, dando inicio formal a su primera gira apostólica por Sudamérica. En la pista fue recibido oficialmente por el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, junto a músicos de las Fuerzas Armadas que le brindaron una calurosa bienvenida al país.
Tras el recibimiento protocolar, la caravana papal emprendió el trayecto hacia el centro de la capital bordeando la Rambla de Montevideo, donde una multitud de fieles flameaba banderas uruguayas y vaticanas a su paso. Al llegar a la zona del Parque Rodó y Kibón, el Santo Padre abordó el Papamóvil -una camioneta Fiat Titano adaptada artesanalmente en el país- para saludar de cerca a los miles de vecinos reunidos a lo largo de la calle Paraguay y la avenida 18 de Julio.
La comitiva arribó a la Plaza Independencia para el acto central de recepción junto al monumento al prócer José Gervasio Artigas, ceremonia que contó con la presencia del mandatario nacional y de los expresidentes Julio María Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle Herrera y Luis Lacalle Pou. En sus palabras de bienvenida, el presidente Orsi resaltó el clima de paz regional y la convivencia democrática entre las distintas fuerzas políticas del Uruguay.
En el inicio de su discurso, León XIV evocó la histórica frase del prócer Artigas -“Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa por vuestra presencia soberana”- para remarcar que en esa premisa el prócer “unía el origen de la autoridad y la responsabilidad de quien la ejerce”. Al hacer referencia a los 40 años de democracia ininterrumpida en Uruguay, el Pontífice fijó posición sobre la vida pública y espiritual de la nación: “El carácter laico del Estado está llamado a garantizar un espacio en el que creyentes y no creyentes puedan convivir con libertad y respeto, porque hay valores que son universales. Esta neutralidad no exige que la dimensión religiosa quede confinada al ámbito privado”. A su vez, al destacar la matriz de energías renovables del país, sostuvo que “el bien común comprende también la responsabilidad de transmitir a quienes vendrán después los bienes que hoy hemos recibido”.
En el tramo más enfático de su mensaje sobre los derechos humanos y el ámbito social, el Santo Padre defendió el valor de la vida en el vientre materno señalando que “quien todavía no ha nacido pertenece a la nación humana y al futuro de su pueblo; su dependencia absoluta de la madre no disminuye la dignidad que le corresponde ni la protección que merece”, agregando que “la protección de quien va a nacer y el apoyo de quienes lo acogen son inseparables”.
Tras mencionar sus recientes problemas médicos, reclamó que “procurar que la atención sanitaria esté al alcance de cada persona, independientemente de sus recursos, es una responsabilidad que interpela a toda sociedad”. Finalmente, abordó la problemática de la salud mental advirtiendo que “nadie debería llegar a sentirse extraño entre los suyos, ni pensar que su ausencia importa menos que su presencia”, y pidió regular la tecnología para que “la persona que trabaja no quede reducida a una simple pieza prescindible dentro del proceso productivo”.
Concluido el acto y tras mantener una reunión privada con el presidente Orsi en la Torre Ejecutiva, el Papa avanzó hacia el casco histórico de la Ciudad Vieja para dirigirse al Cabildo de Montevideo. Allí fue recibido por el intendente Mario Bergara, quien le hizo entrega formal de la llave de la ciudad, una pieza artesanal confeccionada en bronce con baño de níquel.
Como cierre de su primer día, León XIV cruzó a pie la Plaza Matriz hacia la Catedral Metropolitana de Montevideo entre los aplausos de cientos de fieles y niños caracterizados como figuras del catolicismo. Dentro del templo presidió la celebración de las Vísperas ante obispos, sacerdotes y seminaristas, donde recordó en su homilía la pila bautismal de Artigas conservada allí, antes de retirarse a descansar a la Nunciatura Apostólica.
En Argentina crece la expectativa ante la visita del Papa, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Luján y Córdoba, se preparan para poder recibirlo con un gran operativo tanto de seguridad como para poder acoger a los fieles de todo el país que se movilizarán este fin de semana largo.
Según lo difundido por el Vaticano, el Papa León XIV arribará a Buenos Aires el domingo 8 de noviembre a las 16:30, procedente de Montevideo. Tras la recepción oficial en el Aeroparque Jorge Newbery, a las 17 visitará el Monumento al General San Martín y a los Ejércitos de la Independencia, en Plaza San Martín.