También se encuentra el Orion Stage Adapter (OSA) donde se van a ubicar los cuatro CubeSat que será liberados en la órbita baja, desde la NASA informaron que este anillo "conecta la etapa de propulsión criogénica provisional del cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) a la nave espacial Orion".
En este anillo viaja ATENEA que será desplegado en una órbita elíptica que alcanzará más de 70.000 kilómetros de apogeo, una distancia récord para un desarrollo argentino.
La misión Artemis 2 lleva a ATENEA al espacio: ¿Qué es un cubesat?
ATENEA no es un CubeSat convencional. Mientras los nanosatélites tradicionales se basan en módulos mínimos de 10x10 cm, este tiene un tamaño más grande de lo convencional 30 x 20 x 20 cm.
"Se llama pequeño satélite a todo satélite que tenga menos de 500 kilogramos, los CubeSat son conocidos como nanosatélites, este no es un CubeSat tan tradicional, tiene 12 unidades, es más grande de lo que suele hacerse", aseguró Gabriel Sanca, director de Ingeniería Electrónica de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), quien participó del proyecto.
"Desde UNSAM participamos con uno de los instrumentos de la carga útil, nuestros objetivos están en poder evaluar nueva tecnología en el espacio y llevar adelante unos experimentos con unos detectores de luz que son muy sensibles que son capaces de medir fotones individuales", añadió.
Entre sus funciones se incluyen:
- Medición de dosis de radiación en órbitas bajas y profundas, evaluando blindajes y componentes comerciales (COTS).
- Prueba de fotomultiplicadores de silicio (SiPMs), dispositivos optoelectrónicos de alta eficiencia utilizados para comunicaciones, sensores, pantallas, entre otros.
- Recopilación de datos GPS por encima de la constelación, para optimizar maniobras en órbitas de transferencia geoestacionaria.
- Validación de enlaces de comunicación de largo alcance para su uso en programas de exploración del espacio profundo.
Estas actividades permitirán elevar el Nivel de Madurez Tecnológica (TRL) de subsistemas clave, potenciando su uso en futuras misiones espaciales más complejas.
"Es una misión tripulada, hay un montón de cuestiones de seguridad que hay que contemplar para que no pase nada, no es lo mismo que sumarse a una misión de un satélite o Artemis I, que en esta etapa de desarrollo que tiene cuatro personas a bordo del lanzador. Hay que cuidar todos los detalles para que no haya ningún problema", explicó.