El ataque en patota de rugbiers hacia Patricio Ledezma, un joven de 19 años, a la salida de un boliche en Tafí del Valle, provincia de Tucumán, terminó con la prisión preventiva para dos de los violentos. El caso tuvo amplia repercusión a partir de la viralización del video, y por el recuerdo latente del asesinato de Fernando Báez Sosa.
En este contexto, la madre de uno de los detenidos, Santiago Bagne, de 18 años, aseguró que su hijo "es un perejil". El otro acusado es César Máximo Carreras, de 19, que cumple la medida procesal por 30 días en el penal de Benjamín Paz.
"Esto nace de la impotencia. Mi hijo está detenido por un hecho en el que no tendría que estar", dijo Marisa Gómez. La defensa cuestionó la medida cautelar como "severa y desproporcionada", por tratarse de una imputación grave en los inicios de la causa.
La mamá del joven remarcó que en ninguno de los videos aparece su hijo y cuestionó a la Fiscalía: “Todo lo que se leyó fueron contradicciones. En ningún momento se dice que mi hijo golpea a alguien. Ni siquiera en los videos”, sostuvo.
Qué dice el expediente
La causa está caratulada como "Tentativa de homicidio", una figura que tiene penas altísimas, y la defensa se toma de un dato del informe forense preliminar que detalló que la víctima, Patricio Ledezma, presentó lesiones leves y sin riesgo de vida.
La golpiza de la patota de rugbiers ocurrió en Tafí del Valle a la salida del local bailable La Cañada. El video se viralizó en redes sociales, y según el relato de la víctima, Patricio Ledezma, lo golpearon entre 20 personas y lo tiraron en una zanja.