Miguel Robles, excustodio de Cristina Kirchner en 2010, cuestionó la tarea de los encargados de cuidar la integridad física de la vicepresidenta durante el intento de magnicidio ocurrido el 1° de septiembre en las adyacencias de su domicilio en Recoleta. Además, criticó que "las alertas no se tuvieron en cuenta".
"Es realmente lamentable la actuación de la custodia. También hemos visto que las alertas no se tuvieron en cuenta, nadie las había detectado. Hubo una gravísima falla de seguridad porque estamos hablando de la vicepresidenta, que políticamente tiene una centralidad innegable", advirtió en Minuto Uno el exsubsecretario de delitos complejos.
De haberse concretado el hecho estaríamos en un estado de sitio y un caos institucional De haberse concretado el hecho estaríamos en un estado de sitio y un caos institucional
Durante la entrevista con Gustavo Sylvestre, el especialista en seguridad, que integró el equipo del Ministerio de Seguridad que lideró Nilda Garré, explicó que sintió mucho temor el sábado 27 de agosto, cuando la vicepresidenta brindó un discurso en un escenario ubicado entre Juncal y Uruguay: "La historia está manchada de sangre. Siempre las palabras precedieron a las balas y había muchas alertas. Tenía temor a un ataque a distancia, de un francotirador".
Son personas que no tienen la capacidad, altura y capacitación para la custodia de la vicepresidenta Son personas que no tienen la capacidad, altura y capacitación para la custodia de la vicepresidenta
Robles remarcó en C5N que la custodia actual de la exmandataria no toma dimensión de la persona que tiene que proteger: "Es la persona más querida y más odiada de la Argentina. El seguimiento físico y electrónica de la persona y privacidad de la vicepresidenta era central. Y se permitió que estuviera expuesta en un acto como el que vimos".