
El funebrero de 44 años finalmente fue condenado a prisión perpetua, pero sólo por uno de los tres crímenes de familiares directos. La importancia de las autopsias y el beneficio de la duda.
Está detenido con prisión preventiva. Se movía por el barrio Fátima en Villa Soldati y tenía atemorizados a los vecinos. Solía robarle a niños, adolescentes y mujeres solas, con bebés y hasta embarazadas. En su perfil delictivo un componente xenófobo
Las pericias detectaron que la víctima logró arañar a la principal acusada. Wolfenson ofreció resistencia y fue estrangulado con un lazo al cuello hasta la muerte.
Nunca se pudo conocer el lugar exacto en el que tuvo lugar el asesinato. El sótano o la portería del octavo piso, donde Mangeri tenía su vivienda, fueron las dos hipótesis planteadas por los acusadores en sus alegatos.

El juez transcribió parte de las conversaciones del grupo de WhatsApp que integraban su propietario, Facundo Verdini, y el resto de los empleados, entre ellos Medina y Guzmán.