El presidente Abelardo de la Espriella anunció que Policía y Migración Colombia iniciarán esta semana operativos para expulsar a extranjeros sin papeles o vinculados a delitos. La medida anunciada para perseguir y deportar a los inmigrantes irregulares, se alinea con el discurso de los líderes de Ultraderecha de la región y golpea de lleno a la comunidad venezolana, que representa el 90% de los inmigrantes en Colombia.
“No voy a aceptar a inmigrantes ilegales, de donde sea que vengan, que estén cometiendo fechorías en Colombia. Se van y los deportamos. Es una decisión política y administrativa y yo la asumo”, anunció el mandatario este domingo en el Consejo de Seguridad en Barranquilla. La advertencia ya fue realizada y el pánico volvió a desatarse en un país que aún está atravesando las secuelas del terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto.
"Que empiecen los operativos coordinados para dar con los inmigrantes ilegales, primero los que están cometiendo delitos, segundo los que no tienen regularizada su situación, que en el término de la distancia tendrán que ser deportados”, lanzó el Jefe de Estado que lleva menos de tres semanas en el cargo y que representa a la Ultraderecha. En ese sentido, expresó un mensaje contundente: “Primero los colombianos, segundo los colombianos y tercero los colombianos”.
El Presidente colombiano se puso en la misma sintonía que Donald Trump en Estados Unidos y Javier Milei en Argentina comenzando con las deportaciones inmediatas de migrantes en situación irregular. La medida afecta directamente a la comunidad venezolana, que representa el 90% de los inmigrantes en Colombia: 2,8 millones de personas, de las cuales 848.000 no tienen papeles y 193.000 son menores. El mensaje fue claro: “Se van, es una decisión política”, y los operativos arrancan esta misma semana con Policía y Migración Colombia.
El giro es total en la región porque Colombia venía siendo ejemplo mundial en integración de migrantes desde 2015, cuando empezó la crisis venezolana. Tres gobiernos distintos —de centro, derecha e izquierda— habían apostado a la regularización y a políticas de inclusión.
Ahora, expertos advierten que el discurso oficial estigmatiza y mete a todos en la misma bolsa, asociando irregularidad con criminalidad. La oposición también salió al cruce del Presidente de Ultraderecha y denunciaron que se construye una figura de enemigo en los migrantes como chivos expiatorios, alimentando la xenofobia y repitiendo la receta de la ultraderecha regional.
Colombia después del terremoto
El presidente Abelardo de la Espriella actualizó las cifras de la tragedia: el número de muertos ascendió a 314, mientras que los equipos de rescate mantienen la búsqueda de las 262 personas que continúan desaparecidas. El sismo, cuyo epicentro se localizó en San José del Palmar, dejó además un saldo de 4.437 heridos y una infraestructura profundamente comprometida en ciudades como Cali, Pereira, Buenaventura, Quibdó y Manizales.
Los supermercados ARA ha decidido donar 12 millones de euros, equivalentes a cerca de $43.138 millones de pesos, para apoyar a Colombia en la atención de la emergencia y la reconstrucción del país. Gesto que el Jefe de Estado agradeció además de considerar la ayuda de empresas privadas que acercaron sus donaciones económicas de privados "para ayudar a Colombia en la atención de la emergencia y la reconstrucción del país", entre ellas el BBVA.
El sismo de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia se sintió con fuerza en distintas ciudades.
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Frente a un impacto económico cuya reconstrucción se estima superior a los u$s9.500 millones de dólares, el mandatario confirmó la firma del decreto de emergencia económica tras el Consejo de Ministros.
La herramienta legal busca otorgar flexibilidad y espacio fiscal al Poder Ejecutivo para reasignar partidas presupuestarias en medio de un contexto de finanzas públicas ajustadas. Según detalló, el plan financiero contempla la revisión y recortes de gastos en programas heredados de la administración anterior que no sean considerados prioritarios, con el fin de canalizar recursos hacia la contención social y las obras edilicias.
Para mitigar críticas sobre el uso de estas atribuciones extraordinarias, el presidente enfatizó que la medida no constituirá un "cheque en blanco" y garantizó que la totalidad de los fondos obtenidos se fiscalizarán de manera estricta para responder a la catástrofe humanitaria.