La mañana es un momento crucial del día, ya que nuestro cuerpo y mente se preparan para afrontar diferentes tareas, ya sea estudio, trabajo o hasta incluso una actividad ociosa. Sin embargo, hay una costumbre que se popularizó en los últimos años que puede hacer que tiremos el día a la basura.
A partir de la irrupción y auge de la tecnología, los hábitos matutinos han cambiado rotundamente. En ese sentido, antes lo común era apagar el reloj despertador, preparar el desayuno y quizás leer un diario o mismo ver las noticias que ofrecía la televisión. Pero ahora, muchos sienten el impulso de revisar los celulares.
Alarma Celular
Diversos estudios e investigaciones médicas coinciden en advertir sobre los efectos negativos del uso del celular en la cama, especialmente cuando se lo emplea como despertador.
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La neurocientífica Emily McDonald comentó para el medio francés TFI: “Cada vez que navegamos o actualizamos nuestras noticias, vemos contenido nuevo, desafiante e impredecible”. El problema de revisar el teléfono apenas nos levantamos puede ser más grave de lo que imaginamos.
Lo que no hay que hacer a la mañana para no dañar el cerebro
Conocido como doomscrolling, la costumbre de chequear los mensajes y otras redes sociales cuando recién nos levantamos puede resultar sumamente dañina. La experta señala que, “al igual que una máquina tragamonedas en el casino, la imprevisibilidad del resultado gratificante nos proporciona mucha dopamina”.
Incluso la compara con el azúcar; una vez que probamos, siempre vamos a querer más. Sin embargo, el contenido que vemos a la mañana suele tener más impacto en el cerebro ya que se encuentra en "un estado más sugestivo" y vulnerable. Los efectos son graves; náuseas, dolores de cabeza, tensión muscular, dolor de cuello y hombros, falta de apetito, dificultad para dormir e, incluso, presión arterial alta.
“Cuando la gente se pasa horas sentada en un lugar remoto, también permanece sedentaria durante mucho tiempo. Las repercusiones son enormes y problemáticas”, aseguró la doctora Aditi Nerurkar, profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard.
Desde la propia universidad señalaron algunas técnicas para evitar este mal hábito, como mantener el celular lejos de la cama, guardarlo en un cajón mientras uno trabaja, cambiar el color a escala de grises y hasta desactivar las notificaciones.