Chile comenzó el segundo proceso para redactar una nueva Constitución. Los 50 consejeros constitucionales asumieron sus cargos este miércoles en una ceremonia a la que asistió el presidente Gabriel Boric. "Hemos logrado que primen los acuerdos", destacó el mandatario.
El Consejo Constitucional, presidido por la derecha y con mayoría conservadora, trabajará sobre un anteproyecto que fue redactado por una Comisión Experta para evitar que el texto final sea nuevamente rechazado, tal como sucedió en el plebiscito de septiembre pasado.
"Este consejo se instala hoy porque hemos logrado, recorriendo un largo camino, que primen los acuerdos", destacó Boric en su discurso. El mandatario agradeció el trabajo de los expertos y pidió a los consejeros "encontrar puntos comunes en búsqueda de lo mejor para Chile".
"Estoy convencido que a nuestro país le hará bien cerrar este ciclo (constituyente). Confío que durante estos meses de intenso trabajo que les esperan piensen en esas personas que se han comprometido representar y que esta propuesta logre contenerlos e incluirlos", concluyó.
https://twitter.com/GabrielBoric/status/1666498667983822855
Luego de los nombramientos oficiales de los 50 consejeros, se votaron los cargos para la Mesa Directiva. Beatriz Hevia, del Partido Republicano, fue elegida presidenta con 33 votos, mientras que Aldo Valle, independiente con cupo del Partido Socialista, fue designado vicepresidente con 17 votos.
El Consejo Constitucional tendrá un plazo de cinco meses para elaborar la versión final de la Constitución que se votará en el plebiscito obligatorio del 17 de diciembre. Si se aprueba, este texto podría reemplazar a la actual carta magna, escrita durante la dictadura de Augusto Pinochet.
El texto contiene 14 capítulos, 26 derechos, 215 artículos permanentes y 47 transitorios. Establece que "Chile es un Estado social y democrático de derecho, que reconoce derechos y libertades fundamentales y promueve el desarrollo progresivo de los derechos sociales", además de reconocer a los pueblos indígenas como "parte de la nación chilena, que es una e indivisible".