Los servicios de emergencia de Ucrania buscaron este martes a sobrevivientes entre los escombros de un edificio residencial afectado por un ataque de Rusia con misiles que provocó la muerte de por lo menos nueve personas y más de 80 heridos en la ciudad de Pokrovsk.
El ministro del Interior ucraniano, Igor Klimenko advirtió que, a pesar de que la búsqueda continuó, fue suspendida por la posibilidad de más ataques: "Estamos reanudando la retirada de los escombros. Nos vimos forzados a suspender el trabajo durante la noche por la elevada amenaza de bombardeos".
La localidad se encuentra a 40 kilómetros de la línea de frente en el este ucraniano, en la provincia de Donetsk y antes de la guerra tenía 60.000 habitantes. Rusia la controla mayormente a pesar de una contraataque ucraniano desde junio.
El país ruso, por su parte, aseguró que se destruyó un centro de mando militar ucraniano en Pokrovsk, mientras que Ucrania advirtió que el ataque fue dirigido a sitios civiles.
En tanto, el jefe responsable de la administración militar de Donetsk, Pavlo Kirilenko, aseveró que Rusia envió dos misiles contra la localidad en 40 minutos que dañaron dos edificios residenciales, un hotel, locales de restauración, edificios administrativos y tiendas. El personal de emergencia evacuó este lunes a sobrevivientes que se encontraban entre los escombros de un edificio de cinco pisos y los cargaron en ambulancias.
Según Europa Press, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, dio por concluidos los operativos de rescate y denunció que Rusia atacó un edificio residencial. Por otro lado, el vocero del Ministerio de Defensa ruso, Igor Konashenkov, señaló que se destruyó "un centro de mando avanzado de las tropas ucranianas".