Hoy se cumple un año del lanzamiento de la Reversión del Gasoducto Norte, obra que impulsó el entonces ministro de Economía Sergio Massa. La fuerza política que Massa preside, el Frente Renovador, lanzó un comunicado para recordar el aniversario y denunciar que, si el actual gobierno la hubiese terminado a tiempo, "se podría usar esa plata para pagar el aumento de la jubilación mínima votado en el Congreso y vetado por Milei".
"Estaba previsto que terminara en mayo, pero sigue inconclusa 3 meses después", afirmó el massismo , y agregó: "El proyecto incluye la construcción de un gasoducto de 120 km entre La Carlota y Tío Pujio, la reversión de 4 plantas compresoras en Córdoba, Santiago del Estero, y Salta, y la ampliación de 62 km del gasoducto norte".
El texto explica que esa obra, a la que califica de "clave en la infraestructura energética de Argentina", busca revertir el flujo de gas, que antes iba desde Bolivia hacia el norte argentino, para ahora llevar gas desde Vaca Muerta hacia las provincias del norte debido a la declinación de la producción de gas en Bolivia y el aumento de la producción en Vaca Muerta. "Permitirá abastecer de gas natural a provincias como Córdoba, Tucumán, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Salta y Jujuy", afirma.
Respecto de los perjuicios económicos que se derivan del incumplimiento de la obra, el comunicado retoma la comparación con la Ley de Movilidad Jubilatoria, rechazada por Milei: . "La ley aumentaba la jubilación mínima de 285.000 a 310.000 pesos, con un costo anual de 1.149 millones de dólares. La demora de la obra del RGN representa una pérdida de 180 millones de dólares por mes".