El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, visitó el Palacio de Planalto y el Supremo Tribunal Federal de Brasilia durante el domingo por la noche en el intento de golpe de Estado en el país. Así, el mandatario evaluó los destrozos que ocasionaron los seguidores de Jair Bolsonaro durante los ataques a las sedes de los tres poderes.
La Casa de Gobierno, el Supremo Tribunal Federal y el Congreso fueron desocupados tras una intervención policial y de la tropa de choque, que lanzó gases lacrimógenos desde helicópteros. Luego, fueron detenidas 400 personas que participaron en los incidentes.
Antes de viajar hacia la capital del país, el Presidente había advertido sobre los pasos a seguir, en busca de hallar a los responsables: "Creemos que hubo falta de seguridad y quiero decir que todas las personas que hicieron esto serán encontradas y serán castigadas".
"Lamentablemente, la que tenían que hacer la seguridad del distrito federal era la policía militar del distrito federal y no lo hizo; hubo una incompetencia, mala voluntad o mala fe, ustedes vieron las imágenes de cómo los acompañaban", detalló Lula durante su discurso.
Lula recorrido en Brasilia, destrozos del ataque
AP
El Gobierno califica al ataque como "terrorista"
El ministro de Justicia de Brasil, Flavio Dino, aseguró que el ataque de bolsonaristas a las sedes de los tres poderes en Brasilia fue de "terrorismo" y "golpismo". Además, afirmó que el Gobierno identificará a los que financiaron estos actos.
"Esto es terrorismo, esto es golpismo. Estamos seguros de que la inmensa mayoría de la población no quiere la implantación de esta oscuridad", señaló Dino en una conferencia de prensa luego de que se recuperaran los tres edificios gubernamentales.