Los precios de la energía en el continente europeo continúan batiendo récords al tiempo que crece la crisis en la región e incrementan la preocupación sobre el acceso a la electricidad y calefacción a medida que las temperaturas comienzan a descender.
Se estima que los costos en materia de energía para Alemania, que es considerada de referencia de Europa, se dispararon por encima de los 1.000 euros por megavatio hora este lunes, antes de volver a caer a 840 euros por megavatio hora.
El fuerte aumento de la energía es efecto del veto a las importaciones de hidrocarburos rusos con el que avanzó el bloque europeo y al recorte al suministro ordenado por el Kremlin, especialmente del gas, como parte de la guerra de sanciones y contrasanciones por la invasión iniciada el 24 de febrero pasado.
Por otra parte, centrales térmicas utilizan gas para generar electricidad y como el suministro se ve afectado, su cotización se encuentra además a niveles récord. Por su parte, el sector nuclear de Francia, que proporciona cerca del 70% de la electricidad del país, también enfrenta dificultades debido una menor producción, lo que elevó los precios de la energía en la nación.
En tanto, República Checa anunció este lunes que convocaría una reunión de emergencia con los ministros de energía de Europa en Bruselas la próxima semana, mientras que el continente busca soluciones. El ministro checo de Industria y Comercio, Jozef Sikela, expresó en Twitter que el consejo europeo de energía debía reunirse "lo antes posible" y que "la guerra energética con Rusia perjudica al conjunto de la UE".