En Argentina, el cáncer de próstata es el más común entre los hombres: se estima que se producen unos 11.000 casos al año. Si bien hay factores de riesgo que influyen en el desarrollo de esta enfermedad y que no pueden modificarse, como la edad o la predisposición genética, un reciente estudio demostró que el ejercicio físico tiene efectos positivos en su prevención y tratamiento.
El cáncer de próstata suele presentarse después de los 50 años, por lo que a partir de esa edad se recomienda hacer controles con el urólogo una vez al año. En el caso de que existan antecedentes familiares, los chequeos deberán empezarse incluso antes. Los expertos señalan que incorporar hábitos de vida saludables ayuda a prevenir la enfermedad.
Esto se debe a que uno de los factores de riesgo más importantes es el sobrepeso y la obesidad. Por lo tanto, además de hacer actividad física es clave mantener una dieta balanceada e incorporar alimentos como tomate, brócoli, granada, cúrcuma y té verde. Un mejor estado físico también ayudará, en caso de ser necesario, a enfrentar mejor el tratamiento para el cáncer de próstata.
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Cuál es el ejercicio físico para prevenir y tratar el cáncer de próstata
Según un estudio de la Escuela Sueca de Ciencias del Deporte y la Salud publicado en el British Journal of Sports Medicine, una mejora en la aptitud cardiorrespiratoria de los hombres adultos puede reducir el riesgo de padecer cáncer de próstata. Los investigadores analizaron datos sobre la actividad física, estilo de vida e índice de masa corporal de más de 180.000 hombres de ese país.
Después de hacer un seguimiento por siete años, los investigadores observaron que las personas que habían mejorado su aptitud cardiorrespiratoria un 3% o más al año tenían un 35% menos de probabilidades de desarrollar cáncer de próstata que aquellos hombres cuyo estado físico había empeorado.
Los expertos señalaron que, si bien no se puede establecer una relación causa-efecto, "los resultados resaltan la importancia de la aptitud cardiorrespiratoria para el riesgo de cáncer de próstata". Una mejor condición física también reduce los niveles de inflamación del organismo y favorece tanto la vascularización como el sistema inmunológico, lo que reduce las chances de desarrollar tumores.
En este sentido, el mejor ejercicio físico para la prevención y tratamiento del cáncer de próstata consiste en una combinación de ejercicio aeróbico, como por ejemplo caminar a buen ritmo, correr, nadar o andar en bicicleta, y el entrenamiento de la fuerza muscular.