El microondas es un electrodoméstico indispensable por la rapidez y comodidad que aporta en la cocina, pero su funcionalidad puede verse afectada si se lo coloca en zonas poco adecuadas. Instalarlo en el lugar equivocado no solo reduce su vida útil, sino que también puede poner en riesgo la seguridad del hogar.
Expertos en seguridad doméstica, junto a organismos internacionales como la FDA de Estados Unidos, advierten que una mala ubicación puede causar fallas eléctricas, sobrecalentamientos y hasta incendios. Por eso, saber dónde no colocarlo es tan importante como usarlo correctamente.
Hay errores comunes que muchas personas cometen al ubicar este aparato en la cocina. Evitarlos puede marcar la diferencia entre un uso eficiente y un problema grave. La ventilación, el calor del entorno y la cercanía con otros dispositivos son factores clave a tener en cuenta.
Microondas
El microondas ideal dependerá de las necesidades, presupuesto y preferencias de cada uno de los usuarios.
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Los 6 lugares en los que no hay que poner el microondas
El primer lugar donde no se sugiere poner el microondas es al lado de electrodomésticos grandes. Instalarlo junto a la heladera, el lavavajillas o una cocina a gas puede ser contraproducente. Estos aparatos generan calor, vibraciones y campos eléctricos que impactan en el rendimiento del equipo, acelerando su desgaste y limitando su funcionamiento.
El segundo se encuentra debajo de estantes bajos o alacenas cerradas. Ubicar el microondas sin suficiente espacio libre en la parte superior impide una correcta ventilación. El calor acumulado en usos prolongados puede dañar el aparato e incluso provocar un recalentamiento peligroso.
En rincones cerrados o muebles empotrados sin ventilación ocupa el tercer lugar. Esto se debe a que el microondas necesita circulación de aire para disipar el calor. Encenderlo en un espacio angosto o dentro de un mueble cerrado favorece la acumulación térmica, lo que puede derivar en un cortocircuito o una falla interna.
Los especialistas también recomendaron no ponerlo cerca del agua o zonas húmedas ya que el contacto con el agua puede dañar sus componentes eléctricos y aumentar el riesgo de cortocircuitos.
En quinto lugar se ubica una posición próxima a dispositivos electrónicos sensibles. Los televisores, computadoras y equipos de sonido pueden verse afectados por las interferencias electromagnéticas del microondas. Además, esta cercanía también puede perjudicar al propio horno, disminuyendo su eficiencia.
Por último, no recomiendan instalarlo sobre hornallas o cocinas a gas. Hacer esto expone sus materiales al calor, al vapor y a constantes cambios de temperatura. Esta ubicación debilita su estructura y compromete su funcionamiento a mediano plazo.