Ciento de miles de ciudadanos se movilizaron este viernes a Plaza de Mayo en repudio al atentado que sufrió la vicepresidenta Cristina Kirchner. En una jornada cargada de emoción y aliento, el pueblo decidió volcarse a las calles un día histórico bajo el lema de "defender la democracia".
Distintas columnas de militantes, agrupados en las organizaciones políticas, sindicales y sociales, se acercaron a las diagonales de la mítica plaza para repudiar los discursos de odio.
Los mensajes de amor hacia Cristina se escucharon en la Ciudad de Buenos Aires, bajo un manto de banderas blancas y celestes, con el calor de los redoblantes, y sobre todo con testimonios que llegaron hasta las lágrimas, y relataron cada una de las conquistas de los 12 años de gobierno kirchnerista.
Esta no fue una Plaza más, fue la plaza de la consolidación de la democracia a horas de uno de peores atentados contra una de las figuras y representantes del movimiento nacional y popular (el otro fue el ataque al expresidente Raúl Alfonsín en 1991), y que afortunadamente fue frustrada.
Más de 500 mil personas se movieron en paz y con alegría, para cumplir con una deuda que tenían pendiente, el gritar que la democracia es la mejor forma de convivir en una sociedad, y para devolver con amor cada mensaje de odio que vivieron estos últimos tiempos.
El color de la Plaza de Mayo en defensa de la democracia
Los manifestantes se encontraron en una plaza histórica.
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