Consumos problemáticos: por qué el prohibicionismo no funciona

El Estado fracasa cuando interpone lo punitivo por sobre la prevención como acercamiento al tema, en lugar de buscar el control de daños.

La cuestión de los consumos problemáticos suele ser un tema tabú que se aborda de formas confusas o ambivalentes, con una mezcla de oportunismo e hipocresía social.

En primer lugar, el Estado fracasa cuando interpone lo punitivo por sobre la prevención para acercarse al tema. Además, no se puede abordar desde el estereotipo ni desde el prejuicio.

Por otra parte, la cultura prohibicionista no trajo resultados. El consumo se siguió expandiendo, se perjudica a los consumidores y no a los narcotraficantes.

La Ley de Salud Mental pone el foco en la prevención y en cómo reducir daños. En muchos países se hace hincapié en rol concreto del Estado para llevar adelante esto. En algunos, por ejemplo, se puede testear la droga antes de consumirla, en caso de que pudea estar adulterada.

Esto, al contrario de lo que señalan los detractores, no es fomentar el consumo sino hacerse cargo de la situación para poder reducir consumos problemáticos.

El camino es no poner el eje en el consumidor sino en políticas de cuidado y prevención, y dejar lo punitivo para los grandes narcotraficantes.

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