Un fenómeno particular se está produciendo en Manhattan a partir de la ola de sanciones a Rusia por parte de occidente, a partir de la invasión a Ucrania. Cada vez más oligarcas rusos recurren a las agencias inmobiliarias de lujo de Nueva York para intentar vender sus propiedades.
En el corazón de la Gran Manzana, los multimillonarios de Moscú tienen una participación del mercado inmobiliario equivalente a u$s1.000 millones. Se estima que en los últimos días, 71 viviendas fueron puestas en el mercado por los magnates en los últimos días, mientras 61 ya fueron vendidas.
El empresario Alexey Kuzmichev, uno de los fundadores de Alfa-Bank, el banco privado ruso más importante afectado por las sanciones estadounidenses, es dueño de una mansión en el lujoso y residencial barrio de Upper East Side que fue puesta a la venta por u$s41 millones, 1 millón menos del valor en el que la adquirió en 2006.
Valery y Olga Kogan, multimillonarios dueños del aeropuerto Domodedevo de Moscú, buscan vender su departamento en el Hotel Plaza por u$s50 millones, más dos residencias en Upper East Side y Upper West Side, cerca del Central Park.