El presidente Jair Bolsonaro encabezó el miércoles un desfile por los 200 años de independencia en Brasil con un imponente desfile oficial cívico militar en Brasilla junto al empresario Luciano Hang, uno de los millonarios investigado por la Justicia por alentar a desconocer las elecciones del 2 de octubre en caso de que gane el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.
En un tono de alto voltaje electoral, el jefe del Estado comenzó con su discurso en el escenario dirigido a una multitud de presentes y seguidores, en una especie de acto de campaña para su reelección, para luego participar de otro en Copacabana, Río de Janeiro.
El desfile contó con tractores con banderas de todos los estados de la federación, teniendo en cuenta que Bolsonaro considera al agroenegocio sus principales aliados. En la tribuna de invitados del desfile oficial, seguidores del mandatario mostraron carteles y banderas con frases a favor de un autogolpe militar para eliminar la corte suprema.
El mandatario brasileño acusó al Supremo Tribunal Federal de actuar fuera de la Constitución al investigarlo a él y a sus aliados por actos antidemocráticos y advirtió que esa situación se terminará en caso de ser reelecto el 2 de octubre.
Además de la demostración militar, desfilaron alumnos de escuelas cívico militares y un colectivo que sorprendió a la prensa local con alumnos del llamado 'homeschooling", la educación en casa suprimiendo a la escuela, una idea del ultraliberal ministro de Economía Paulo Guedes que no está reglamentada.
La locutora del evento destacó en el desfile a "alumnos de la Educación Cristiana Domiciliaria", un proyecto de homeschooling incentivado por iglesias evangélicas, críticas de la educación laica regida por la Constitución.
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Bolsonaro expresó que hay que convencer a los indecisos y en ese marco pidió comparar a su esposa, que se ha convertido en una líder de la derecha evangélica del país, con la de su rival electoral, Lula da Silva, la socióloga Janja Silva, en una parte machista de su discurso en la que sostuvo que no tiene problemas de erección.
"A mi lado hay una mujer de Dios y activa en mi vida, a mi lado no, delante de mi. Les digo a los solteros que busquen a una mujer, a una princesa, cásense y sean felices", comentó Bolsonaro, que aseguró que es "imbrochavel" (palabra en portugués que significa que siempre su miembro está erecto para el acto sexual).
El público se animó y le gritó lo mismo, tras lo cual besó a su esposa ante el público, en un supuesto gesto en busca del voto femenino, que es clave para su recuperación en las encuestas, ya que según todos los estudios de opinión pública este segmento está decidido a apoyar a Lula.