¿Por qué se llevan mal los gatos y los perros?

La enemistad entre los más famosos animales domésticos tiene una explicación muy simple y está basada en el lenguaje corporal, aunque también existe un condicionante instintivo.

¿Existe alguna enemistad más icónica que la que protagonizan los perros y los gatos? Posiblemente no. Pero, ¿por qué se llevan tan mal? La explicación es muy simple y tiene que ver con el lenguaje.

La principal razón por la cual se llevan mal es que no se entienden: sus gestos y sus posturas corporales, como mover la cola o arquear la columna, representan cosas contrarias para ambos.

Si bien es cierto que hay un condicionante instintivo de los perros para perseguir a los gatos, puede llegar a perderse si ambos conviven. Esto puede variar en caso de que los felinos estén desde antes en el hogar, ya que son más territoriales.

Si bien pueden chocar, está comprobado que pueden vivir juntos y llevarse bien una vez que se acostumbren a la compañía del otro.

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