Después de que la misión Osiris-Rex regresara a la Tierra y fuera recuperada en el desierto de Utah, la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) ha señalado un problema no anticipado durante la recolección de la muestra adquirida del asteroide Bennu.
La agencia espacial ha informado que el proceso de recolección está avanzando a un ritmo más lento de lo previsto. Esto se debe a una sorpresa que se encontraron los científicos, la cual hace que se requiera un enfoque meticuloso en la extracción.
Cuál es el problema que se encontró la NASA para analizar el asteroide Bennu
Después del evento de recolección en el asteroide Bennu hace tres años, los científicos esperaban encontrar algunas partículas de asteroide en el recipiente fuera de la cabeza de Tagsam.
Observaron que algunas partículas escapaban lentamente de esa zona antes de ser almacenadas. Sin embargo, la cantidad real de partículas oscuras que recubren el interior de la tapa del recipiente y la base que rodea el Tagsam es aún mayor de lo que se había previsto inicialmente.
Christopher Snead, jefe adjunto de curación de Osiris-Rex en el Centro Espacial Johnson de la NASA, señaló que el "mayor 'problema que podemos tener es que hay tanto material que se está tardando más de lo que esperábamos en recolectarlo". Añadió que el material fuera del cabezal Tagsam es extremadamente interesante en sí mismo.
La primera muestra recolectada fuera de la cabeza Tagsam, en la cubierta de aviónica, está siendo analizada por científicos para obtener una comprensión inicial del material de Bennu.
Lindsay Keller, miembro del equipo de análisis de muestras Osiris-Rex del Centro Johnson, explicó que están utilizando técnicas microanalíticas para examinar el material hasta a escala atómica.
Cuáles son los resultados que se esperan en la NASA sobre el asteroide Bennu
El 11 de octubre se llevará a cabo una conferencia de prensa para presentar los resultados del análisis de la muestra recolectada del asteroide Bennu.
Este análisis permitirá a los científicos obtener una comprensión más profunda de la formación del Sistema Solar y de cómo la Tierra se convirtió en un lugar habitable.
Se cree que el asteroide Bennu, con un diámetro de 500 metros, es rico en carbono y contiene moléculas de agua atrapadas en minerales.
Aunque existe un pequeño riesgo (una probabilidad de 1 en 2700) de que Bennu colisione con la Tierra en 2182, la NASA logró en 2022 desviar la trayectoria de un asteroide mediante un impacto, lo que demuestra la capacidad de la agencia para abordar posibles amenazas de impacto en el futuro.