El colectivo LGBTIQ+ reclamó por sus 400 compañeros y compañeras militantes torturados, detenidos y desaparecidos para que se los incluya en los números oficiales, en un nuevo aniversario de la dictadura cívico-militar bajo la consigna "Fueron 30.400".
El número de 30.400 surge del primer presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), Cárlos Háuregui, que en 1987 mencionó este número en su libro "La homosexualidad en la Argentina". A partir del testimonio del rabino Marshal Meyer, miembro de la Comisión Nacional de Desaparición de Personas (CONADEP) se determinó que "cerca de 400 homosexuales formaron parte de las listas de la dictadura"
"Uno de los integrantes responsables de la CONADEP afirma la existencia de, por lo menos, 400 homosexuales integrando la lista del horror. El trato que recibieron, nos informó, fue similar al de los compañeros judíos desaparecidos: especialmente sádico y violento", según escribió Jáuregui en 1987.
El fallecido activista de la CHA contó que en 1985 sobre nómina de diez mil personas denunciadas como desaparecidas, cuatrocientas eran LGBT+ y agregó: "No los conocimos. No los conoceremos jamás. Son, solamente, cuatrocientos de los treinta mil gritos de justicia que laten en nuestro corazón", publicó en su libro.