La intención de la Casa Rosada de trabajar en "un pacto para el buen uso de las redes sociales" para que se deje de "intoxicar la democracia" desató un fuerte cruce entre la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, y funcionarios del Gobierno de la Ciudad.
El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, fue uno de los primeros dirigentes de la oposición de mostrar su desacuerdo y apuntar duramente contra la iniciativa. Lo hizo a través de en su cuenta personal de Twitter.
"Cualquier límite a la libertad de expresión es un intento de erosión de nuestra democracia y nos oponemos absolutamente”, expresó en uno de sus mensajes.
"La mejor manera de no intoxicar el espíritu de nuestra democracia es respetando la libertad de expresión y de opinión. Meterse a controlar las expresiones en las redes sociales es inaceptable e inconstitucional”, agregó.
Inmediatamente la vocera presidencial le salió a contestar y lo acusó de instalar "noticias falsas". "El debate sobre el buen uso por parte de los ciudadanos de las redes sociales para no generar odio o bullying es eje de las prácticas republicanas", replicó.
A los pocos minutos, funcionarios del gobierno porteño y dirigentes de Juntos por el Cambio se sumaron al debate y expresaron su rechazo a la propuesta. El jefe de Gabinete, Felipe Miguel, dijo que "un gobierno debe controlar la gestión, no las redes".
Por su parte, el diputado Diego Santilli lanzó un tuit irónico. "Típico del kirchnerismo: siempre en contra de la libertad de expresión. No importa cuando leas esto", escribió.
Su compañero Ricardo López Murphy sentenció: "¿Quieren que les pase mi contraseña de Twitter? Su problema no es con las redes, es con la verdad. Vienen por nuestra libertad de expresión porque no la pueden comprar”.