Un ataque armado registrado este viernes en la ciudad de Trappes, al suroeste de París, en Francia, dejó como saldo un muerto y cuatro heridos, entre ellos una niña de 12 años que recibió ocho impactos de bala.
El agresor abrió fuego desde arriba de un auto en una estación de servicio y luego de disparar fue detenido. No descartan motivos raciales.
Un ataque armado registrado este viernes en la ciudad de Trappes, al suroeste de París, en Francia, dejó como saldo un muerto y cuatro heridos, entre ellos una niña de 12 años que recibió ocho impactos de bala.
El agresor, que disparó ráfagas desde un vehículo en plena vía pública, fue detenido a los pocos kilómetros en la localidad de Coignières.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 10:30 (hora local) en los municipios de Trappes y La Verrière. Las autoridades comunales advirtieron sobre la gravedad de lo sucedido y señalaron la posibilidad de un crimen de odio.
El alcalde de La Verrière, Nicolas Dainville, indicó que el atacante parecía haber seleccionado a sus víctimas por el color de su piel. En la misma línea, el jefe comunal de Trappes, Ali Rabeh, afirmó que el agresor "disparaba al azar y con ganas de provocar una carnicería", detallando que la persona fallecida es de origen africano y que el herido en estado crítico es de origen magrebí.
Las fuerzas de seguridad identificaron al detenido como un residente originario de Saint-Cyr, a quien le realizaron la averiguación de antecedentes correspondiente para esclarecer los motivos de la balacera.