Un hombre mató a balazos a sus tres hijas y a su pareja en una iglesia de Sacramento, California, para luego quitarse la vida. Se desconoce si la familia tenía pertenecía a la congregación.
Las menores tenían 9, 10 y 13 años y el asesino tenía 39 años. La madre de las niñas, ya separada del padre de sus hijas, le había puesto una orden de alejamiento al hombre, según reportaron las fuerzas policiales.
Los cuerpos fueron hallados en el templo del vecindario Arden-Arcade tras la denuncia de un empleado de la Iglesia que escuchó los disparos y reportó a emergencias creyendo que se trataba de un accidente doméstico de algún vecino.
El gobernador de California se puso a disposición de la situación y aseguró que su oficina colaborará con la Policía. “Otro acto sin sentido de violencia armada en Estados Unidos, esta vez en nuestro patio”, publicó el funcionario en sus redes sociales.