Un niño logró ingresar a la Casa Blanca sin que lo puedan ver y un importante operativo de seguridad se llevó a cabo en la mansión presidencial, pero solo fue un susto.
Un niño logró ingresar a la Casa Blanca sin que lo puedan ver y un importante operativo de seguridad se llevó a cabo en la mansión presidencial, pero solo fue un susto.
El hecho ocurrió este martes cuando el menor de 3 años se escapó del cuidado de sus padres y se metió por las rejas de la residencia oficial del presidente norteamericano, en Washington, DC , y se dispararon una serie de medidas del Servicio Secreto hasta dar con el joven "intruso".
Los agentes de seguridad atravesaron el Jardín Norte para buscar al pequeño y finalmente lo “atraparon” cuando deambulaba por el lugar y lo llevaron con sus padres, quienes no podían creer la escena sobre la Avenida Pennsylvania.
Una vez que el niño estuvo con sus padres, hubo un interrogatorio donde detallaron qué había pasado y finalmente, los dejaron irse libres.
Esta es la primera vez que alguien logra ingresar al palacio presidencial desde que las autoridades duplicaron la altura de la cerca a unos 4 metros, pero si bien la nueva valla es más alta, también son más amplios los espacios entre las barras: unos 12,7 centímetros.
La Comisión de Planificación de la Capital Nacional de los Estados Unidos, aprobó la modificación del diseño de la reja de la Casa Blanca en 2017, y se empezó a construir en 2018, con de 3,6 metros de alto y con la tecnología «antiascenso», así como la detección de intrusos.
Esta nueva reja que se construyó es más fuerte, esto debido a que en muchas oportunidades, las personas saltaron. El caso más grave de violación a la seguridad, fue en el año 2014 cuando un hombre ingresó al terreno de la Casa Blanca con una navaja plegable.