El debate sobre los hábitos alimenticios y su impacto en la salud sigue generando preguntas entre expertos y la población en general. Entre los temas más discutidos, destaca la cuestión de si es más beneficioso para el cuerpo cenar a última hora del día o, directamente, evitar esta comida por completo.
Qué es mejor para la salud: ¿cenar a última hora o no cenar?
Lo que parece un simple ajuste en la rutina diaria, en realidad, puede tener implicaciones significativas para la salud física y mental.
Esta disyuntiva no solo afecta a quienes buscan mantener una dieta equilibrada, sino también a aquellos preocupados por mejorar su descanso nocturno, regular su peso o prevenir enfermedades relacionadas con el metabolismo. A continuación, analizaremos las principales posturas y los hallazgos recientes sobre este tema crucial.
Qué le hace mejor a la salud: no cenar o hacerlo a último momento
Diversas investigaciones han señalado que cenar a pocas horas de ir a dormir, específicamente tres horas antes, puede intensificar los síntomas de acidez estomacal o reflujo ácido. Además, estudios preliminares han vinculado el consumo de alimentos entre una y tres horas previas al descanso con un sueño más interrumpido.
Un análisis reciente sobre los hábitos alimenticios de más de 34.000 adultos estadounidenses reveló que casi el 60% de ellos acostumbra comer después de las 9 p.m. En otra investigación de 2019, que involucró a casi 900 adultos estadounidenses de mediana edad y mayores, el Dr. Scheer y su equipo encontraron que quienes consumían al menos 100 calorías dentro de las dos horas antes de acostarse tenían un 80% más de probabilidades de presentar sobrepeso u obesidad. Hallazgos similares se han registrado en estudios realizados en Suecia y Japón.
Un estudio británico de 2023 con más de 850 participantes reveló que aquellos que solían comer snacks después de las 9 p.m. mostraban niveles más elevados de HbA1c, un indicador de riesgo de diabetes, y registraban mayores picos de azúcar y grasas en sangre tras las comidas diurnas, en comparación con quienes evitaban consumir refrigerios nocturnos. Según el Dr. Scheer, estos resultados apuntan a que comer tarde en la noche podría contribuir al aumento de peso, aunque se requiere mayor investigación a largo plazo.
Por otro lado, Erin Hanlon, neurocientífica conductual de la Universidad de Chicago, destaca que los carbohidratos ingeridos por la noche generan picos más altos de azúcar en sangre que aquellos consumidos durante el día, debido a que la melatonina, hormona que facilita el sueño, reduce la secreción de insulina.
Tanto Hanlon como la Dra. St-Onge coinciden en que evitar comer durante las tres o cuatro horas previas al horario habitual de acostarse podría beneficiar la salud a largo plazo, además de minimizar problemas como el reflujo ácido, que afecta la calidad del sueño.
En síntesis, existen varios punto de vista que van a depender de cada cuerpo y necesidad. Lo más útil es consultar con un nutricionista así podrás adaptar una dieta equilibrada según tus necesidades.
últimas noticias
El inesperado cruce en redes entre Yanina Latorre y Fabián Doman: "Me sorprende de vos"
Hace 18 minutosEl viejo posteo de Alejandro Stoessel contra Lali Espósito que se viralizó tras su encuentro con Tini
Hace 26 minutosBrisa Salud realizará el X Congreso de Enfermería: cómo inscribirse
Hace 26 minutosRevelaron los audios del VAR de Rosario Central vs. Estudiantes: las explicaciones de las polémicas
Hace 33 minutosEl fuerte mensaje de Brian Sarmiento tras su separación con Danelik: "Es mi prioridad"
Hace 59 minutos