La adopción de prácticas y ejercicios para combatir el estrés y la ansiedad siguen creciendo en diferentes sociedades como un tema que afecta a miles de personas. Dos conceptos que están en tendencia son la meditación y el mindfulness, por lo que surge la pregunta: ¿cuál de ellos es mejor? ¿Qué diferencia tienen?
Vale aclarar que, aunque comparten el mismo campo y prácticas similares, los métodos no son lo mismo. Diferentes expertos aún debaten sobre el tema e incluso se habla de la meditación como un concepto que fue cambiando durante los años. De esta forma, detallaremos sus características para definir cuál es mejor para tu presente.
Qué es mejor para la salud: meditación o mindfulness
En principio podría decirse que el mindfulness es un tipo de meditación, aunque muchos expertos aclaran que esta práctica no es espiritual y busca reducir el estrés y la ansiedad en un período más corto que la meditación, teniendo una relación directa con los pensamientos que tienen un efecto negativo en nuestra vida.
Así, el mindfulness tiene como objetivo lograr un nivel de calma y tranquilidad en el cuerpo, haciendo foco en los pensamientos actuales y la respiración y eliminando todo aquello que nos hace mal. Algunos beneficios que tiene el minduflness son:
- Reducción de estrés y ansiedad
- Reducción del cortisol
- Reducción de síntomas de enfermedades crónicas
- Mejor gestión emocional
- Mejora concentración
- Mejora del estado de ánimo
- Aumento de emociones positivas
- Mayor resiliencia
- Mejora del sistema inmunitario
- Promueve la plasticidad cerebral
Por otro lado la meditación toma en parte este inicio de calma y tranquilidad, pero su objetivo es más amplio que el día a día, buscando por ejemplo potenciar la empatía y la conexión social con nuestro entorno. A su vez destaca una conexión profunda con nosotros mismos que afecta también al estado cognitivo y no solo a una cuestión a corto plazo.
Algunos beneficios de la meditación son:
- Experimentar profundos estados paz
- Cultivar virtudes y fortalezas de carácter
- Cultivar emociones altruistas como la compasión
- Cultivar actitudes prosociales
- Reducir conductas y patrones autodestructivos
- Sanar traumas
- Desarrollar un yo más auténtico
- Una mejor relación contigo y con los demás
- Un entendimiento más profundo de la realidad
- Cultivar felicidad genuina y duradera
De esta forma, la gran pregunta: ¿cuál es mejor? Por supuesto que debe tomarse la subjetividad de quien lo vaya a realizar, pero la meditación es la que se destaca al tener que pasar por el mindfulness previamente. Así, podríamos mejorar nuestra conexión con el entorno a largo plazo.
De todas formas, en caso de que el estrés y la ansiedad sean una constante en tu vida, expertos recomiendan enfocarse solo en el mindfulness para tener un objetivo a corto plazo que nos ayude a lidiar con nuestro día a día.