La recesión económica que afecta a gran parte de los argentinos como consecuencia de las medidas del gobierno de Javier Milei sigue pegando con fuerza luego de casi un año de gestión y, ya llegando a fin de mes, el simple hecho de viajar al trabajo se convierte en una misión imposible, tanto en movilidad propia como en transporte público, debido a los altos costos y al deterioro del poder adquisitivo.
C5N recorrió terminales de tren y estaciones de servicio para conocer cómo vive la gente el último tercio del mes, cuando la plata se acaba y se llega a duras penas a cubrir los costos diarios, mientras que cualquier gasto inesperado suena a película de terror.
Los sucesivos aumentos de combustibles fueron golpeando al bolsillo y muchos conductores cargan lo mínimo para poder circular, mientras que otros buscan aprovechar al máximo las promociones de bancos y aplicaciones para ahorrar.
"Hoy no lleno el tanque, 20 luquitas", expresó un hombre desde el interior de su auto. "Cuesta llenar el tanque, el laburo está complicado", señaló otro. Una conductora destacó: "Estoy atenta a las promociones de los bancos".
Embed - CARGAR la SUBE a FIN de MES: VIAJAR es MISIÓN IMPOSIBLE
La nota más dura la dio un ambulanciero, que con su trabajo en blanco no llega a fin de mes. "Ahora le voy a poner $26 mil, con eso ando todo el día hoy y mañana al mediodía tengo que volver a cargar. Mi sueldo y el de mi señora no nos alcanza, ella trabaja con chicos discapacitados. Lo más caro ahora es comer. No alcanza, y nosotros comemos a la noche nomás. Tuve un problema en un dedo, me recetaron tres remedios, solo pude comprar no. Y tengo obra social, me descuentan, así y todo", relató.
Mientras tanto, en la estación ferroviaria de Constitución el panorama no es mejor. "Está muy jugado pero no queda otra, porque si no cargás la SUBE no trabajás en toda la semana", confió un pasajero.
"Yo le cargo nueve lucas y el viernes ya no tenés un peso", remarcó otro joven. "Hay que cargarlo porque si no, no se puede viajar y hoy todos controlan, peor es tener problemas. Yo uso seis veces la SUBE, hago cuatro subtes, dos trenes y dos colectivos hasta mi casa", reveló un hombre, habitual usuario del transporte, un segmento afectado por la caída de la Red SUBE que brindaba descuentos a quienes combinaban varios medios.