El deterioro de los ingresos y las dificultades para cubrir los gastos cotidianos se reflejan en la economía de los hogares argentinos. Según el Monitor de Opinión Pública (MOP) de septiembre de 2026, elaborado por Zentrix Consultora, casi cuatro de cada diez personas se quedan sin dinero durante la primera quincena y el 65,3% agota sus recursos antes de finalizar los primeros 20 días del mes.
El estudio se realizó sobre una muestra de 1.438 personas de distintas jurisdicciones del país, entre el 22 y el 30 de septiembre. Los resultados muestran que apenas el 24,2% de los consultados llega a fin de mes sin posibilidades de ahorrar, mientras que el 9,8% asegura que puede cubrir sus gastos y reservar una parte de sus ingresos.
La situación es más crítica entre las personas de menores recursos. En ese segmento, el 83,3% no logra sostener sus ingresos más allá del día 20 y casi seis de cada diez agotan el dinero durante la primera quincena. Entre los menores de 40 años, en tanto, el 72% se queda sin recursos antes de que termine la tercera semana del mes.
La falta de dinero también repercute en la capacidad de ahorro. De acuerdo con el relevamiento, menos de una de cada diez personas puede destinar una parte de sus ingresos a ese objetivo, un indicador que expone las dificultades para afrontar gastos imprevistos o planificar a mediano plazo.
El endeudamiento como salida para cubrir gastos básicos
La insuficiencia de los ingresos también se vincula con una mayor necesidad de recurrir al crédito. El 56,2% de los encuestados afirmó haberse endeudado durante los últimos seis meses, mientras que el 81,8% considera que su salario pierde frente a la inflación.
Entre quienes tomaron deuda, los principales destinos fueron la compra de alimentos y los gastos de salud, seguidos por el pago de tarifas y servicios. De esta manera, el financiamiento aparece como una herramienta para sostener el consumo cotidiano y cubrir necesidades esenciales, en lugar de utilizarse para adquirir bienes durables o realizar inversiones.
Los datos reflejan las dificultades que enfrentan numerosos hogares para sostener sus gastos durante todo el mes y muestran cómo la falta de capacidad de ahorro y la necesidad de endeudamiento condicionan la economía familiar.