La Municipalidad de La Plata informó que una inspectora fue agredida por el dueño de una hamburguesería en marco de la clausura de una supuesta fiesta clandestina en la madrugada del domingo, pero el propietario salió a dar su versión de los hechos: aseguró que en realidad uno de los agentes lo agredió y desmintió el acta oficial.
"No era una fiesta clandestina, era la celebración de mi cumpleaños. El bar estaba cerrado", comenzó relatando Mauricio Tiravantty, dueño de la hamburguesería Otilia. "Viene mi hermano y me dice: 'hay dos inspectores'. Me dijeron que tenía una denuncia por ruido molestos y que baje la música, a lo que les digo que sí y que la gente ya se estaba yendo", añadió.
Tras este hecho, el joven indicó que minutos más tarde ingresaron cuatro efectivos de Control Urbano sin pedir permiso y cuándo había seis personas dentro del local. "Dijeron que había que clausurar porque había una fiesta. Le muestro los papeles y les digo que voy a filmar el procedimiento. No subieron a inspeccionar y pusieron en el acta '80 personas en la terraza', pero no tenemos terraza'", remarcó.
En cuánto el momento de la supuesta agresión a la inspectora, detalló: "Llego hasta la puerta y le digo (a un inespector) 'mostrá la cara'. Cuando me doy vuelta, el chabón me da una trompada en la nuca", y prosiguió: "Ahí se da un forcejeo de la señora (por la inspectora) con mi mamá, a quien se le rompieron los lentes. Ahí se habrá lastimado".
Tiravantty también denunció que uno de los funcionarios municipales mintió cuándo le preguntó su nombre, que a él le tiraron gas pimienta en los ojos y que le dieron una patada a su hermano. Por último, aseguró que tiene pruebas y que por eso llevará el caso a la Justicia.