Familiares, amigos y compañeros de Daniel Barrientos, el colectivero asesinado en la madrugada del lunes en Virrey del Pino, despidieron sus restos este mediodía en la cochería Nuestra Señora del Valle, en Gregorio de Laferrere, ubicada en el kilómetro 20 de la ruta 3 en Provincia de Buenos Aires.
Rodeado de casi un centenar de personas que pedían a gritos "justicia" y que portaban coronas de flores y banderas con el rostro de Daniel, el ataúd salió de la cochería a las 13.30 cargado por siete amigos del fallecido hacia el coche fúnebre, que llevó sus restos con rumbo al cementerio Campo Santo, de González Catán, donde tras una ceremonia religiosa serán inhumados en el panteón policial.
Antonio, compañero de Barrientos y delegado, expresó su tristeza y enojo. "Esperamos que no, pero va a pasar lo mismo que con Leandro Alcaraz. Van a poner controles por un mes, por dos meses, algún que otro móvil en los barrios a la noche pero después ya se van, nos dejan solos", planteó.
"Hacen falta medidas de fondo. Es el segundo compañero que nos matan, cómo no van a estar enojados. Berni se buscó esa reacción, viniendo de una manera que no corresponde", sostuvo.
"Muchos compañeros renunciaron después de lo de Leandro porque tenían miedo. Para el pueblo trabajador el tema de la seguridad es de primera necesidad", añadió.
Además, adelantó que podría haber una nueva protesta. "Si no hay medidas de seguridad que nos conformen puede haber otro paro", afirmó.
El dolor de la viuda del colectivero asesinado en La Matanza: "Me sacaron las ganas de vivir"
La viuda del colectivero asesinado en la localidad de Virrey del Pino, Andrea, mostró su dolor por el asesinato de su marido: "Estoy muy dolida. Me sacaron las ganas de vivir. Teníamos un proyecto de vida, muchos planes. Era una excelente persona. Para mí, él era todo. Un amor de persona".
En diálogo con Argenzuela en C5N, también se refirió a cómo se encuentra su hija tras el hecho. "Tengo a mi nena que tiene 12 años con un retraso madurativo y ella decía 'mi papá Dani', aunque ella tiene a su papá", lamentó.
En tanto, manifestó que el chofer asesinado tenía planeado jubilarse y dejar su trabajo para continuar con otros proyectos: "Él tenía el trámite de jubilación, quería jubilarse. Sólo esperábamos la contestación de la Anses. Teníamos planes de viajar y poder comprar nuestra casa. Poder vivir lo que nos quedaba, poner un negocio, tener lo nuestro. También irnos de Buenos Aires, estaba muy complicado todo. Él tuvo muchos problemas de salud".
Luego, en esta línea, también añadió: "Últimamente, él no quería ir más a trabajar, no sé si por miedo. Quería que salga la jubilación y disfrutar de la familia que habíamos armado. Que estemos juntos. A él le gustaba mucho cocinar. Teníamos planes de poner algo de comida. Estábamos esperando a que se diera todo para poder hacerlo".
"Le dije que me llame cuando llegue a kilómetro 29, cosa que no use el celular cuando maneje. Le mandé un par de mensajes y ya no respondió. Todos los recorridos, dónde estaba, dónde iba. Pensaba en ir a buscarlo en Catán y esperarlo. Ir a hablar con inspectores. Me pareció raro que no se haya comunicado desde otro lado. Me lo comunica gente de la empresa", agregó la mujer sobre cómo se enteró de la muerte de su marido.
Además, se refirió al trayecto que realizaba su marido en la línea 620 y describió el colectivo que conducía el chofer. "Todos los recorridos eran muy peligrosos. Había uno que él no lo hacía. Para él, su trabajo era todo. Adoraba lo que hacía. La unidad que manejaba Daniel no tenía cámaras de seguridad", aseguró.
Por último, manifestó la dificultad de dialogar con sus hijos sobre lo sucedido: "A mi hija no pude decirle todavía. A mi nene sí porque es el que más me acompaña en estos momentos. No pude hablar con los hijos que tenía de su anterior pareja".