Los rugbiers que asesinaron a Fernando Báez Sosa en Villa Gesell en enero de 2020 se niegan a realizarse las pericias psicológicas y psiquiátricas. Se trata de una estrategia de la defensa.
Los primeros citados fueron Máximo Thompsen y Lucas Pertossi, los más complicados en el caso. Ambos fueron trasladados a la Asesoría Perital Forense de La Plata pero, se rehusaron a someterse a las pericias.
El procedimiento, que estaba pendiente desde 2020 por las complicaciones aparejadas con la pandemia, busca determinar si los criminales "sintieron placer" al asesinar a Fernando.
Los peritajes continuarán a lo largo de toda la semana, pero en paralelo, el abogado defensor Hugo Tomei ya trabaja en usar a su favor un error procesal en la toma de declaraciones de sus clientes la noche del crimen.
Tras haber pedido la recusación de la fiscal Verónica Zamboni, los rugbiers están bajo la condición de particulares damnificados. Si bien las chances son mínimas, en caso de que el proceso avance por esta vía y se declara la nulidad, podría caerse la investigación completa del caso.