Del entrecruzamiento de llamados de Juan Sebastián “Enano” De Stéfano, quien se desempeñó como director de Asuntos Jurídicos de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante el gobierno de Mauricio Macri, surgen nuevas pruebas que demuestran cómo desde el organismo de inteligencia fue el ideólogo del armado de causas judiciales para realizar espionaje ilegal y perseguir a dirigentes, empresarios y sindicalistas.
En el marco de la causa que investiga el accionar de la “Gestapo antisindical" que funcionó en la provincia de Buenos Aires, el juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak, ordenó analizar las llamadas entrantes y salientes del teléfono de De Stéfano entre el 1° de mayo y el 31 de diciembre de 2017.
De ese entrecruzamiento surgen asiduos contactos con fiscales, jueces y altos funcionarios del gobierno de Mauricio Macri, en los meses en que fueron surgiendo causas judiciales que tenían como objetivos a los opositores al macrismo.
Como muestra del lawfare y el espionaje ilegal, del entrecruzamiento dado a conocer por El Destape, surgen los llamados de De Stéfano a fiscales y jueces encargados de abrir las causas judiciales que sirvieron de paraguas para espiar, por ejemplo, a la actual vicepresidenta Cristina Kirchner.
También queda al descubierto cómo De Stéfano estuvo detrás de armado de la causa con la supuesta intención de investigar al narco Mario Segovia, que sirvió para cablear la cárcel de Ezeiza y espiar a los presos políticos.
Además, el nivel y asiduidad de los contactos del ex director de Asuntos Jurídicos de la AFI echan por tierra la idea de que los espías conducidos por Gustavo Arribas y Silvia Majdalani eran cuentapropistas, y vuelven a dejar en evidencia el entramado de espionaje ilegal que tenía como terminal final al propio Mauricio Macri.
Por esas maniobras, De Stefano estuvo procesado en una mega causa de espionaje ilegal que se inició en los tribunales federales de Lomas de Zamora, pero que se desinfló cuando el expediente pasó a los tribunales de Comodoro Py.