En el marco de una escalada de violencia sin precedentes en Rosario, el presidente de la Corte Suprema de Santa Fe, Daniel Erbetta, abrió este miércoles el año judicial con un contundente discurso centrado en la violencia que sufre la ciudad y lanzó un duro reclamo por la reforma de la Corte Suprema nacional al advertir que "cuyo diseño y atribuciones son únicos en el planeta". Además, envió un fuerte mensaje a la dirigencia política santafesina: "Con el dolor y el sufrimiento de los rosarinos no se pelean votos".
Durante su discurso, Erbetta explicó que la Corte provincial decidió realizar el acto de apertura del año judicial en Rosario para enviar un mensaje a todo el país: "Estamos juntos para dar cuenta de nuestro compromiso y vocación para asumir el grave problema que afecta a las y los rosarinos, especialmente a los más postergados y desprotegidos".
"Y a comprometer a partir de esta fuerte presencia institucional todos los esfuerzos necesarios para cambiar este presente y proyectar un futuro con más derechos y en paz", enfatizó el titular de la Corte provincial.
En esa línea, cuestionó que los poderes judiciales presentan "vicios y debilidades comunes" y definió como "patologías institucionales que degradan a la República, la división de poderes y la legalidad".
"Los integrantes de los poderes judiciales tenemos serias dificultades para reconocer que la ciudadanía no confía, nos guste o no, tenga fundamentos o no, en el servicio de justicia", aseveró.
Violencia narco en Rosario
El juez agradeció la presencia de los familiares de víctimas de inseguridad y de la violencia por la problemática del narcotráfico que se vive en Santa Fe. "A pesar de su dolor, nos acompañan y nos comprometen a pellizcarnos todos los días para preguntarnos qué estamos haciendo, y qué y cuánto podemos hacer para prestigiar nuestra función y servir a la comunidad", expresó.
"No quiero con esto asumir para el Poder Judicial responsabilidades que están fuera de su competencia, pero sí reafirmar que vamos a estar cuando nos necesiten", se comprometió el titular de la Corte provincial.
En ese sentido, Erbetta se refirió a la violencia en Rosario y analizó que "el problema en términos de vidas humanas es el floreciente mercado local de menudeo de drogas, la tremenda violencia de las organizaciones que lo gerencian y los enormes déficits de una estructura policial fuera de tiempo, que ha favorecido la connivencia de algunos integrantes de la fuerza comprometidos o directamente asociados a esas organizaciones criminales".
En esa línea, apuntó: "La pérdida de hegemonía de algunas de estas bandas y las permanentes disputas territoriales violentas nos enfrentan hoy a un escenario de bandas criminales polirrubros, que aprovechan su 'expertise' en el despliegue de violencia y el fácil acceso a armas y municiones, no sólo para disputar el mercado interno de drogas, sino también para extorsionar a empresarios y comerciantes, usurpar viviendas y venderlas y cometer todo tipo de delitos".
"En el escalón final la dimensión financiera de esta trama delictiva es clave, porque las ganancias de esos mercados ilegales no se blanquean en la cárcel ni en los barrios que más sufren la violencia", enfatizó.
En tanto, Erbetta indicó que según surge de las investigaciones de los fiscales, las financieras y empresas de diversos rubros "reciben el rendimiento económico generado con violencia, apelando a Sociedades de Acción Simplificada, fideicomisos inmobiliarios y hasta asociaciones mutuales".
"A este estado de cosas se llegó por falta de políticas públicas que debemos asumir como responsabilidad de los distintos poderes y especialmente de nuestras diferentes condiciones políticas", arremetió el juez y llamó a reflexionar sobre una "nueva lógica".
Con un tono crítico, el titular de la Corte provincial planteó: "No se trata sólo de más policías, patrulleros o tecnología, no es, por cierto, un problema cuantitativo; del mismo modo, tampoco podrá aprovecharse la designación de más fiscales federales si no se modifican sus procesos de trabajo, sistema de investigación y enjuiciamiento".
Asimismo, definió como un "apaciguamiento temporario" la presencia de fuerzas federales que envió Nación al territorio rosarino, pero lanzó: "Debemos aprovechar para ajustar muchas variables que nos competen a los poderes públicos y a los actores políticos e institucionales de la provincia, fundamentalmente para construir más Estado, más institucionalidad, porque sólo con un Estado e instituciones fuertes y con decisiones políticas de consenso podremos afrontar el desafío que tenemos por delante".
Erbetta bregó por una reforma judicial
En otro tramo de su discurso, Erbetta apuntó contra la Corte Suprema de Justicia nacional y exclamó la importancia de que se avance en una reforma y una modernización de la estructura judicial. El funcionario judicial planteó que "debe debatirse necesariamente la reforma de integración y función de la Corte Suprema de Justicia, cuyo diseño y atribuciones son únicos en el planeta".
"Ningún país desarrollado concentraría en sólo 5 personas la función de control de constitucionalidad, la revisión de cualquier sentencia de cualquier tribunal, de cualquier fuero del país por vía de arbitrariedad -algo más del 90 % ciento de los casos que resuelve-, el gobierno del Poder judicial y también la presidencia del Consejo de la Magistratura de la Nación", advirtió.
Y cuestionó: "¿Puede naturalizarse que cinco o cuatro jueces, sumamente calificados en sus antecedentes por cierto, puedan igualmente estudiar y resolver casi 17.000 o más casos por año?".
En ese punto, Erbetta subrayó que la conformación de la Corte "no sólo es la más reducida de los países occidentales", sino que es "la más chica de toda la República Argentina".