La precandidata del Nuevo MAS, Manuela Castañeira, realizó este jueves en las calles del centro porteño el cierre de su campaña de cara a las PASO que se celebrarán este domingo en todo el país y explicó por qué decidió seguir adelante con su actividad proselitista, a diferencia del resto de los precandidatos, que suspendieron sus campañas tras el crimen de Morena Domínguez, la nena de 11 años asesinada en Lanús.
"Es tradición de la izquierda estar en la calle y poner el cuerpo a los reclamos y a todas las demandas sociales. En ese sentido, uno de los principales ejes por el cual queremos comenzar hoy este cierre es solidarizándonos con la familia de Morena, exigiendo justicia por ella y castigo a los responsables materiales del hecho, pero también dar cuenta de la responsabilidad estatal sobre estos sucesos", indicó Castañeira en diálogo con el móvil de C5N.
"Para nosotros, cualquier reclamo, inclusive esto, es importantísimo ponerle el cuerpo y estar en la calle para visibilizarlo", agregó la precandidata del Nuevo MAS.
Respecto de cómo podría repercutir el asesinato de Morena, que causó una gran conmoción social, en la jornada electoral del próximo domingo, Castañeira evitó pronunciarse.
"No nos parece que haya que hacer ningún cálculo electoral en función de una temática que se sufre en el Gran Buenos Aires cotidianamente, pero también en todo el país. La sociedad seguirá procesándolo. Nosotros queremos colaborar en el debate", señaló la socióloga de 38 años.
"Hay que buscar un punto de vista desde la izquierda para resolverlo. Que exista trabajo genuino, educación, salud, más oportunidades para contrarrestar la barbarie creciente que arrastra a transformar seres humanos en asesinos. Nosotros condenamos todo tipo de delitos contra otra familia trabajadora", concluyó Castañeira.