El 27% de los deudores argentinos registró en agosto al menos un saldo irregular, el nivel más alto de la serie relevada por EcoGo y la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral. El dato surge del informe "Crédito a las familias: radiografía provincial".
El indicador subió 0,3 puntos porcentuales respecto de julio y 8 puntos frente a agosto del año pasado. El informe se elaboró con datos de la Central de Deudores del BCRA, el INDEC y la CEPAL.
El financiamiento a las personas físicas ascendió a $101,9 billones en agosto. Creció 0,8% real respecto de julio y 3,9% interanual, pero todavía está por debajo del máximo de diciembre de 2025.
La morosidad sigue creciendo en Argentina.
La mora por monto llegó al 18,4% del crédito. Aumentó 0,3 puntos porcentuales frente al mes anterior y 9,8 puntos frente a agosto de 2025. Acumula 22 meses consecutivos de suba.
La Rioja, Santa Cruz y San Luis registran la mayor mora del país
La Rioja tiene la mayor mora por monto, con 26,2%, seguida por Santa Cruz y San Luis, ambas con 24,2%. Los niveles más bajos corresponden a La Pampa (9,6%), la Ciudad de Buenos Aires (12,5%) y Entre Ríos (14,5%).
Tucumán encabeza el ranking de endeudamiento, medido como crédito a las familias sobre el Producto Bruto Geográfico provincial, con 13,8%. Le siguen Catamarca (12,4%) y Formosa (12,1%). El promedio nacional es 9%.
Los proveedores no financieros de crédito concentran el 14,8% del crédito total informado, pero tienen una mora por monto de 31,7%. En bancos y otras entidades financieras, la mora es de 16,1%: el segmento no bancario casi la duplica.
La mora operativa bajó por segundo mes y el deterioro se concentra en los créditos irrecuperables
La mora operativa, que no incluye los créditos clasificados como irrecuperables, descendió al 10,6% en agosto. Es 0,4 puntos porcentuales menos que en julio y el segundo mes consecutivo de mejora.
Según los investigadores, el aumento de la mora total se concentra en los créditos de situación 5, considerados irrecuperables. En las categorías de atrasos menos prolongados, en cambio, la irregularidad disminuyó. Por eso, el nuevo récord no implica que todas las categorías de deuda se deterioren al mismo ritmo.